
Para el viajero gourmet existen destinos que se visitan y otros que se saborean. Peddler’s Village, un encantador enclave colonial en el corazón del condado de Bucks, Pensilvania, pertenece indiscutiblemente al segundo grupo. En Dominicana Gourmet nos adentramos en sus hermosos senderos de piedra para vivir una jornada divina, divertida y repleta de alta cocina, tradición y excelentes compras.
Un festín al fuego en Buttonwood Grill
Nuestra primera parada gastronómica obligatoria fue en el icónico Buttonwood Grill. Este restaurante, famoso en toda la región por su excepcional cocina grill, nos recibió con un ambiente relajado y un aroma a brasas irresistible.
Tuvimos la oportunidad de probar sus aclamadas especialidades al fuego, destacando sus jugosas carnes y hamburguesas artesanales de mezcla exclusiva elaboradas diariamente. El sellado perfecto de su parrilla y la explosión de sabores rústicos confirman por qué el Buttonwood Grill es el rincón predilecto para los amantes del buen comer en el pueblo.
Contrastes intensos: Dulces y exóticos jerkeys
El viaje de sabores continuó en las boutiques especializadas del pueblo. Entrar a la famosa tienda Bucks County House of Jerky fue una auténtica aventura para el paladar. Este rincón es una parada de honor gracias a su impresionante variedad de carnes curadas artesanales.
- Sabores exóticos: Nos atrevimos a degustar su portafolio único de jerky, que incluye desde sabores tradicionales y ahumados hasta opciones totalmente exóticas.
- El toque dulce: Para equilibrar la intensidad salada y especiada de la carne, disfrutamos de una deliciosa selección de dulces tradicionales y snacks artesanales que la tienda ofrece en sus estanterías.
Entre adoquines, tiendas de autor y música en vivo
Peddler’s Village no es solo un santuario para el paladar; es también un paraíso para el shopping independiente. Dedicamos la tarde a pasear sin prisa por sus bellos jardines, descubriendo una inmensa cantidad de tiendas locales y exclusivas boutiques de ropa, artesanías y decoración.
Para coronar con broche de oro un día perfecto, el ambiente del pueblo se transformó al caer la tarde. Nos unimos a los lugareños al aire libre para escuchar la música en vivo de una vibrante banda municipal. Las notas musicales flotando en el aire colonial cerraron una experiencia inolvidable. ¡Un paseo redondo que combinó a la perfección gastronomía, entretenimiento y compras en un solo lugar!